Todo parece indicar que ya es tiempo de dejarse de hueás y dar la cara. Contarles que aunque me crea un viejo llamado Diógenes, en verdad soy la Guli, soy media tímida igual y a veces siento vergüenza por puras hueás, entonces me cuesta bastante creerme el cuento. Soy romántica e idealista y creo demasiado en que si yo quiero mucho algo, yo puedo tenerlo, soy obstinada. Pienso que eso es lo que nos mantiene en pie, creer en nosotros mismos.

Que el espíritu viajero sea parte de mi día a día, eso quiero. Huasco, camino al Parque Nacional Llanos de Challe.

Que el espíritu viajero sea parte de mi día a día, eso quiero. Huasco, camino al Parque Nacional Llanos de Challe.
 

Estudié ingeniería comercial y trabajé un par de años en una oficina, pero sabí qué? No estoy ni ahí con ejercer así mi vida profesional, yo quiero crear, así que después de ganar plata en una pega “normal” y gastármela toda viajando, decidí que iba a emprender. Estuve en varios proyectos antes de Diógenes, pero el último y el que dio paso a esta hermosa papelería, fue mi favorito. No les puedo contar en detalle de qué se trataba, porque al final nunca lo implementé y tal vez algún día quién sabe, pero les puedo decir que, básicamente, era yo sola viajando por Chile y buscando tesoros que después iba a vender en mi súper e-commerce, donde además, iba a tener un blog donde yo iba a poder escribir sobre mis viajes. La idea buena po, ilusa, pero buena.

Yo siendo feliz en Chiloé.

Finalmente eso nunca pasó y, aunque fue frustrante darme cuenta de que no pude hacerlo sola, hoy lo agradezco, porque después de esa frustración vino Diógenes y todo lo que ustedes ya conocen.
Partir fue lo más difícil. ¿Cómo podemos transmitirle a la gente lo que en realidad somos?, nos preguntábamos con la Cuti, hasta que por ahí escuchamos que para atraer a la gente orgánicamente, teníamos que generar contenido. Puuuta, qué me han dicho. ¿Qué se me ocurrió entonces? Contar historias de mis viajes, total eso es Diógenes, es recuerdos, es nostalgia, es celebrar nuestras experiencias. Me gusta viajar y me gusta escribir y si puedo darme el lujo de elegir de qué se va a tratar mi trabajo, elijo lo que me gusta.

La Isla del Sol en Bolivia la definiría como un imperdible.

De esto ha pasado alrededor de un año y en este año hemos crecido a tal punto que hoy ya tenemos nuestra propia página web que alimentar con contenido. Ya se están imaginando lo que se me ocurrió a partir de esto, ¿cierto? Al final cuando uno quiere mucho algo, encuentra el camino que sea para llegar a eso. Mi camino fue este, crecer con Diógenes para viajar un poquitito más allá hasta llegar a transformar a #LosViajesDeDiógenes en lo que siempre estuvo destinado a ser: nuestro #BlogdeViajes.

 

Brasil es y siempre será uno de mis destinos favoritos.
Porto da Pedras, nordeste de Brasil.

Obviamente espero que lo lean, que les guste y que les sirva. Por mi parte, voy a intentar entregarles valor desde las ganas de viajar. Más que datos o decirles dónde dormir o comer, quiero darles mi versión de los lugares y compartirles la cantidad de cosas que pienso cuando viajo, con el objetivo de hacerle entender al mundo lo bien que nos hace viajar. Si con esto logro inspirarlos a conocer nuevos lugares, mi tarea está hecha.       

Dos semanas en Berlín no fueron suficientes ante tanta diversidad.

Con todo nuestro cariño y esperando que nos acompañen…
Diógenes y Lola   

20 mayo, 2019 — Claudia Aspée

Deja un comentario